Cómo se usa
- Suma tus gastos fijos mensuales: renta, sueldos, servicios, software.
- Escribe el precio de venta sin IVA y el costo variable de cada unidad.
- Lee las unidades y las ventas necesarias. Prueba otros precios para ver cómo cambia.
La fórmula
Punto de equilibrio (unidades) = gastos fijos ÷ (precio − costo variable).
La diferencia entre precio y costo variable es el margen de contribución: lo que deja cada venta para pagar los gastos fijos. Con 30 000 de gastos fijos, un precio de 150 y un costo variable de 90, cada venta aporta 60, así que necesitas 500 ventas al mes para cubrir gastos. Desde la venta 501, todo es ganancia (antes de impuestos).
Cómo bajar tu punto de equilibrio
- Subir el precio, aunque sea poco: tiene un efecto enorme porque todo el aumento va al margen de contribución.
- Reducir el costo variable: negociar con proveedores, comprar por volumen, optimizar envíos.
- Recortar gastos fijos: revisa suscripciones y servicios que no usas.
Preguntas frecuentes
¿Uso precios con o sin IVA?
Sin IVA. El IVA no es un ingreso tuyo: se lo entregas a Hacienda.
¿Y si vendo varios productos?
Usa un precio y un costo variable promedio ponderado por lo que vendes de cada uno. Por ejemplo, si el 70 % de tus ventas es el producto A y el 30 % el B, mezcla sus precios y costos en esa proporción.
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